Patricio Alfredo Sánchez Molinari, el sacerdote que falleció tras ser golpeado por una enorme cruz durante una misa en Ecuador, tenía 53 años y se desempeñaba como párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil. Su muerte, ocurrida el sábado 17 de octubre, provocó numerosas muestras de tristeza entre los fieles que lo conocían.
El religioso pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, también conocida como los redentoristas, una comunidad misionera fundada en Italia en 1732. Como parte de su trayectoria pastoral, Sánchez Molinari también prestó servicio durante varios años en la parroquia San Lorenzo de Vinces, cuyos integrantes expresaron públicamente sus condolencias.
El accidente que terminó con su vida ocurrió mientras celebraba una misa transmitida en vivo por redes sociales. Una pesada cruz instalada detrás del altar se desprendió inesperadamente y cayó sobre su cabeza, ante la mirada de los asistentes que intentaron auxiliarlo.
Tras confirmarse su fallecimiento, distintas comunidades religiosas compartieron mensajes para recordar su labor sacerdotal. La Arquidiócesis de Guayaquil también manifestó su solidaridad con sus familiares, amigos y compañeros de congregación, mientras la noticia continuaba generando reacciones dentro y fuera de Ecuador.