La invasión de inmuebles abandonados, los conflictos familiares y los problemas con arrendatarios figuran entre las modalidades identificadas por especialistas.
El despojo de inmuebles puede presentarse de distintas maneras y no siempre ocurre mediante el uso de la violencia. De acuerdo con el Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la Ciudad de México, existen diferentes formas en las que una persona puede perder temporal o ilegalmente el control de una propiedad.
Una de las principales modalidades consiste en la invasión de un inmueble que permanece vacío o abandonado. Los responsables aprovechan que la propiedad se encuentra desocupada para ingresar y posteriormente establecerse en ella.
Otra situación puede presentarse dentro de las propias familias, cuando una persona permite que un familiar utilice una vivienda y posteriormente surge un conflicto por la negativa a devolverla.
La tercera modalidad identificada está relacionada con los arrendamientos, particularmente cuando un inquilino deja de pagar la renta y posteriormente se niega a entregar el inmueble.
En casos organizados, uno de los elementos que puede aparecer es la falsificación de escrituras u otros documentos para intentar aparentar la propiedad legal del inmueble.
Ante estos riesgos, especialistas recomiendan mantener actualizada la documentación de las propiedades, formalizar los contratos de renta y mantenerse al corriente con obligaciones como predial, agua y luz.