La Ciudad de México reforzó durante los últimos meses su estrategia para contener el sarampión, mediante una campaña que llevó las vacunas a diferentes puntos de la capital. Las acciones incluyeron módulos fijos, brigadas territoriales y jornadas en espacios con alta concentración de personas, con el objetivo de facilitar el acceso a la inmunización.
El despliegue permitió acercar los servicios de vacunación a escuelas, mercados, espacios públicos y zonas de alta movilidad, evitando que las personas tuvieran que trasladarse exclusivamente a los centros de salud. Esta estrategia también permitió identificar a personas que requerían completar su esquema de vacunación.
Además de la aplicación de dosis, el personal sanitario participó en labores de vigilancia epidemiológica y seguimiento de posibles casos, una tarea fundamental para detectar oportunamente nuevos contagios y evitar que una persona infectada genere nuevas cadenas de transmisión.
Las autoridades capitalinas reconocieron este miércoles el trabajo realizado por el personal que participó en la estrategia. El Gobierno de CDMX mantiene el llamado a la población a revisar sus esquemas de vacunación y acudir a los puntos disponibles para recibir orientación o completar las dosis correspondientes.