El modelo de trabajo híbrido dejó de ser una alternativa temporal y poco a poco se convirtió en una forma estable de organización para muchas empresas en México. Hoy, distintos sectores combinan la presencialidad con el home office buscando mantener productividad sin descuidar el bienestar de sus equipos.
Especialistas en recursos humanos coinciden en que esta modalidad ha ayudado a mejorar el balance entre la vida personal y laboral, algo que cada vez pesa más al momento de retener talento. Aun así, no todo es perfecto: la comunicación interna y el sentido de pertenencia siguen siendo retos cuando no todos coinciden en el mismo espacio.
Mientras el entorno laboral sigue evolucionando, la flexibilidad apunta a mantenerse como una de las principales demandas en los próximos años.