En su columna para El Heraldo de México, el Dirigente Estatal del Partido Verde (PVEM) en el Edoméx, Pepe Couttolenc, retomó la invitación a la reflexión para lograr un cambio real en la entidad.
Sin embargo, dejó en claro que hay realidades que no pueden ignorarse pues están a la vista de todos, como lo son las personas que pernoctan afuera de los hospitales públicos.
Y precisamente, señala Couttolenc que en su mayoría "son familias esperando, madres que no se van porque su hijo está adentro, hijos que no se mueven porque su madre lucha por recuperarse, abuelos, hermanas, padres, amistades que aprenden a dormir sentados, envueltos en cobijas, sobre cartones, con el ruido de la calle y el frío calando los huesos. No esperan porque quieran, esperan porque amar no tiene horario", denunció.
Mirar la salud con otros ojos
El escenario innegable es el de las salas de espera que se cierran o se llenan, donde la banqueta se convierte en refugio improvisado. "Afuera no hay baños, no hay agua, no hay seguridad. Solo hay incertidumbre. Y sin embargo, ahí están. Porque irse no es opción cuando alguien que amas está peleando por su vida", lamenta.
Ante esta situación de vulnerabilidad, la realidad nos obliga a mirar la salud con otros ojos. La atención médica no termina en el paciente, los seres queridos también cuidan, también sostienen, también resisten; la espera también es parte del derecho a la salud y de la dignidad humana.
Refugios dignos para familiares de pacientes
Por lo anterior, y en el contexto del arranque del periodo legislativo de este 2026, el Dirigente Estatal del PVEM adelantó que presentará en el Congreso una propuesta legislativa para que existan refugios dignos, seguros e higiénicos para los familiares de personas hospitalizadas. Espacios donde puedan resguardarse del frío, descansar un poco, asearse, tomar un respiro, sin sentir que estorban o que deben irse cuando cae la noche.
"Hablar de refugios para familiares hospitalizados es hablar del sistema de cuidados que sostenemos todos los días, muchas veces sin nombrarlo. Es reconocer que el cuidado no ocurre solo dentro de las salas médicas, sino en las noches sin dormir, en la espera angustiante, en la presencia constante de quienes no se van. Un sistema de cuidados que no protege a quienes cuidan está incompleto. Cuidar y esperar no debería ser sinónimo de abandono institucional", precisó.